Venta y cobranza de lotificaciones · República Dominicana
El territorio, transformado.
ALTERRA convierte el plano de su lotificación en una página que vende: cada solar pintado por su estado, la ficha con precio y medidas al tocarlo, y el comprador escribiéndole por WhatsApp en tres toques. Detrás, una consola donde un solar no se vende dos veces.
El comprador no se registra, no llena formularios y no descarga nada.
Recreación fiel de la ficha pública. Datos de muestra: pruebe a tocar los solares.
El plano público
Cinco colores que su comprador ya sabe leer
El mercado dominicano lleva años leyendo planos con el mismo código de colores. ALTERRA lo respeta y lo lleva a la pantalla del teléfono, con cada tono medido para leerse bajo el sol y siempre acompañado de la palabra.
Y una regla que protege su venta: el plano nunca dice quién compró. Muestra el estado, las medidas y el precio de lo disponible. Los nombres, los montos pagados y los vendedores se quedan en su consola.
Del anuncio a la conversación
WhatsApp en tres toques
La página pública tiene un solo objetivo: que el interesado le escriba. Todo lo que se interponga entre el anuncio y ese mensaje es un defecto, y por eso no existe.
Abre el enlace
Desde su anuncio de Instagram o de un mensaje reenviado. El plano completo carga en el teléfono, sin cuenta, sin descarga y sin avisos que cerrar.
Toca su solar
Ve el precio total, la superficie, el croquis con la medida de cada lado y un plan de pago de referencia. Puede simular inicial y cuota por su cuenta, sin que nadie lo llame.
Le escribe por WhatsApp
El mensaje llega prellenado, con el solar exacto y el enlace de vuelta al plano. Su vendedor responde una conversación, no una corazonada.
La consola de venta y cobranza
Lo que el plano promete, la consola lo cumple
Reservas, apartados, ventas y cobranza en un solo lugar, con las reglas del negocio guardadas donde no se pueden saltar: en la base de datos, no en la pantalla.
Atención hoy
Un solar no se vende dos veces
La transición de estado vive en la base de datos, con reglas que hacen físicamente imposible la doble venta. Si dos vendedores toman el mismo solar a la vez, uno gana y el otro lo sabe en el momento, no en la notaría.
La reserva vence sola
Sin depósito dentro del plazo, el solar vuelve a disponible y queda registrado quién lo tenía y por cuánto tiempo. El plano público nunca muestra un amarillo caducado.
El precio se congela al firmar
Subir la lista de precios no reescribe ventas firmadas. El estado de cuenta de hoy se reimprime idéntico dentro de tres años.
Cobranza que no depende de la memoria
Cuotas con su mora calculada al día, recibos numerados, comprobante adjunto en cada pago y el recordatorio por WhatsApp con el mensaje ya escrito.
Cada movimiento deja rastro
Todo cambio de estado, de precio o de plan queda en una línea de tiempo con su autor, su fecha y su motivo. Las discusiones se resuelven mirando, no recordando.
Sus datos son suyos
Ninguna tabla de la consola se cierra sin su botón de Excel: ventas, cobros, cartera e inventario salen completos cuando usted quiera.
Confianza
Serio por diseño
Vender terreno es un negocio de confianza. Estas cuatro reglas no son opciones de configuración: están construidas en el sistema y nadie puede apagarlas.
El plano nunca dice quién compró
Ningún nombre, teléfono, monto pagado ni vendedor sale a lo público. El comprador ve el estado del terreno; las personas se quedan en la consola.
Los datos de cada empresa viven aislados
El aislamiento por organización se aplica en la base de datos misma. Una consulta mal escrita no puede enseñar los datos de otro proyecto.
Nada que tenga dinero se borra
Un pago no se elimina: se anula, con motivo y con autor. Las cuotas, las ventas y los recibos conservan su historia completa.
Los recibos dicen lo que son
Numerados por proyecto, nunca reutilizados, con lo impreso congelado para siempre, y claros en que no sustituyen un comprobante fiscal.
Hoy ALTERRA opera una lotificación real de 687 solares en República Dominicana. Preferimos crecer proyecto a proyecto, con cada cliente vendiendo de verdad, antes que prometer lo que todavía no hicimos.
Empezar
Ponga su territorio en el mapa
Cuéntenos de su lotificación por WhatsApp. Le mostramos un plano en vivo y cómo se vería el suyo, sin compromiso y sin presentaciones eternas.